A través de la difusión de una foto, en la que se ve al alemán Sebastian Vettel y al australiano Mark Webber sonriéndose con los brazos abiertos, la escudería quiere hacer ver que sus pilotos han hecho las paces tras haber chocado en el Gran Premio de Turquía. La imagen es obtenida en Milton Keynes, ciudad del Reino Unido donde se encuentra una de las sedes de la compañía. Los dos pilotos hacen encuentro positivo, en presencia del equipo, que olvida el accidente, afirmó Red Bull. En la Fórmula 1 también Red Bull sirve como una vitrina planetaria. A los éxitos logrados el año pasado y esta temporada en la competición de monoplazas se les da la bienvenida en el seno de la marca, pero con la decepción de la 41ª vuelta en el circuito del Istambul Park no pasa lo mismo. Vettel, que trató de realizar un difícil adelantamiento a Webber para ponerse en primera posición del Gran Premio de Turquía, erró su tentativa y acabó por romper su monoplaza, lo que le obligó a abandonar, mientras que a Webber el incidente le acabó costando dos posiciones, y terminó tercero. Sobre su compañero, el australiano subrayó que él y el germano harán todo lo posible para que lo ocurrido en Estambul no vuelva a ocurrir. Continuaremos a trabajar abiertamente juntos. No hay problema. Somos profesionales. Esto no cambia nuestra manera de trabajar juntos, confirmó por su parte Vettel. Ninguno de los dos reconoce su responsabilidad en el accidente, ni piden perdón a su compañero de escudería. De hecho, Vettel señala que Red Bull tiene un espíritu muy fuerte y Webber se dice centrado en la próxima carrera en Canadá, el 13 de junio. En la Fórmula 1, los rencores suelen durar. La rivalidad entre Webber y Vettel tal vez no sea tan fuerte como la que en su día reinó entre el francés Alain Prost y el brasileño Ayrton Senna en McLaren. Pero la armonía en Red Bull se terimó. |